¿Has intentado simplemente quedarte con esa ansiedad en lugar de combatirla en el momento en que aparece?
Lo que describes es real, y en realidad no se trata de adicción en el sentido clásico - es más bien que tu sistema nervioso ha aprendido a depender de una herramienta específica para autorregularse. Cuando esa herramienta desaparece, de repente te das cuenta de todo lo que tu cerebro estaba procesando silenciosamente en el fondo. El pico de ansiedad es genuino, pero aquí viene lo importante: normalmente alcanza su punto máximo y después empieza a estabilizarse si logras tolerarlo un poco. El problema en el que cae la mayoría de la gente es que asumen que esto significa que la desintoxicación no está funcionando, así que vuelven a agarrar el teléfono, lo que simplemente le enseña a su sistema "sí, el teléfono es la solución" una vez más.
La trampa real que nadie menciona lo suficiente es que quedarse en silencio con pensamientos acelerados se siente *exponencialmente* peor de lo que realmente es. Tu mente te convencerá de que la ansiedad va hacia algo catastrófico, cuando normalmente es solo... ruidosa un rato y después más tranquila. No es peligroso; simplemente es incómodo. Si quieres seguir intentando con la desintoxicación, el truco es construir tolerancia lentamente en lugar de dejarlo de golpe. Deja el teléfono durante 20 minutos, después haz algo que ocupe otra parte de tu cerebro - camina afuera, dibuja, cocina algo. No estás apretando los dientes para aguantar ansiedad pura; simplemente no estás usando el teléfono como distracción *y* tampoco estás quedándote solo con tus pensamientos.