El verdadero problema no es que las vibraciones dañen tus brackets, sino que necesitas tener mucho más cuidado con el ángulo en el que sostienes el cepillo y dónde aplicas presión, porque un cepillo de dientes sónico puede soltar las ligaduras o los alambres si no prestas atención. La mayoría de la gente descubre que puede seguir usando su Sonicare sin problemas una vez que ajusta su técnica. Sostenlo en un ángulo más suave que el que usarías con un cepillo manual, evita meterlo directamente en los brackets mismos, y dedica más tiempo a la línea de encía en lugar de frotar agresivamente sobre los alambres.
Lo que muchas personas pasan por alto es que probablemente necesitarás más tiempo limpiando alrededor de cada bracket de lo que esperas - tal vez 30-45 segundos por diente en lugar de apresurarte. Tu Sonicare puede ser mejor que el cepillado manual para llegar por debajo de los alambres y alrededor de esos espacios cerrados donde queda atrapada la comida, pero solo si lo haces deliberadamente. Si usas la misma presión y velocidad que antes de los brackets, sí, podrías enganchar un alambre o una ligadura de la forma incorrecta.
Así que no necesariamente lo dejes de usar, pero definitivamente pregúntale a tu ortodoncista qué brackets específicos tienes y si han visto algún problema con cepillos sónicos en tu caso. Algunos brackets son mucho más resistentes que otros. Mientras tanto, tal vez ralentiza tu rutina y sé más suave - todo el propósito de un cepillo sónico es que la vibración haga el trabajo, no que lo hagas tú forzándolo.