El tema de los postres crudos por dentro es frustrante porque uno piensa que está siguiendo la receta al pie de la letra y aun así falla. Lo que me pasó es que hacía galletas que se veían listas por fuera pero adentro estaban blandas, y resulta que el problema no era solo la temperatura sino que sacaba la bandeja demasiado pronto - la receta decía "hasta que estén doradas" pero yo interpretaba cualquier color marroncito como señal de que estaban listas. Ahora uso un palillo: si al atravesar el centro no sale masa pegada, está hecho. Con los brownies específicamente, la textura es engañosa porque se ven pegajosos pero no están crudos; el truco es que cuando metes un cuchillo a mitad del molde debe salir con migas húmedas, no chorreando. Para los secos, honestamente el problema casi siempre es haber metido demasiada harina (midiendo con taza en lugar de báscula) o haber cocinado a temperatura muy alta demasiado tiempo.