Hacerla tú mismo es el camino. Yo cocino regularmente una cantidad mayor y la congelo en porciones - así se conserva perfectamente varios meses. En la nevera en sí, yo calcularía como máximo una semana, pero la verdad, ¿por qué no congelarla directamente? Solo necesitas restos de verdura (zanahorias, apio, cebolla, si acaso también puerro), un poco de agua y sal al gusto. Déjalo hervir a fuego lento dos, tres horas, cuela, listo. En cuanto al sabor, es otro mundo comparado con los cubitos - mucho más redondo, más natural.
El esfuerzo no es para tanto si lo haces regularmente. Hay gente que también congela los restos de verdura cruda en un recipiente y luego cocina una tanda más grande de una vez, cuando ha juntado bastante. Así además ahorras energía. Solo prueba un par de veces cómo de intenso quieres el caldo - a algunos les gusta más fuerte, a otros más suave. Con los cubitos nunca tienes ese control.