4 respuestas

★ Mejor respuesta

El descanso activo es tu mejor aliado aquí: en lugar de parar completamente, alterna días de carrera con actividades suaves como paseos o nadar. Yo cometí exactamente lo que describes hace tiempo - corría sin parar pensando que eso me haría más rápida, pero al final solo conseguía estar molida y frustrada. Una vez que empecé a respetar los días de recuperación (mínimo dos a la semana sin correr, o con entrenamientos muy ligeros), el rendimiento se disparó y desaparecieron esos dolores de piernas que parecían no irse nunca. Tu cuerpo necesita ese tiempo para adaptarse y mejorar; entrenar duro todos los días es contraproducente.

No sigas entrenando todos los días, eso es lo que está matando tu rendimiento. Lo ideal es descansar al menos uno o dos días a la semana, y entre sesiones intensas necesitas 48 horas para que los músculos se recuperen bien. Tu cuerpo se fortalece durante el descanso, no durante el entrenamiento, así que esos días sin correr son fundamentales para mejorar de verdad. La fatiga que tienes ahora mismo es señal clara de que necesitas parar un poco, porque si no vas a acabar lesionada y eso sí que te hará retroceder de verdad.

Cuando empecé a hacer ejercicio regularmente cometí el mismo error: pensaba que más días = mejor forma, pero terminé con las mismas molestias que describís. Lo que pasa es que el cuerpo se adapta durante el descanso, no durante el entrenamiento, así que tres meses sin pausas reales es una receta para el agotamiento.

Lo que te falta no es más volumen sino recuperación estratégica. Podés mantener actividad ligera en los días de descanso (caminar, estirar) para no sentir que parás completamente, pero necesitás al menos uno o dos días sin correr por semana, más otros en los que hagas sesiones cortas y tranquilas en lugar de exigente. Tu rendimiento va a mejorar en una o dos semanas una vez que descanses de verdad, porque ahora mismo estás acumulando fatiga, no progresando.

Tu cuerpo necesita recuperarse para mejorar, no empeorarse: entrenar todos los días sin descanso es contraproducente porque los músculos se reparan durante el reposo, no durante el ejercicio. Yo cometí ese mismo error hace años y terminé con tendinitis que me obligó a parar completamente durante semanas, cuando si hubiera tomado descansos regulares desde el principio habría avanzado mucho más rápido.

Lo que funciona es entrenar fuerte 3-4 días a la semana e intercalar esos días con descanso total o actividad muy ligera, como caminar sin prisa. Esa bajada de rendimiento que sentís ahora es justamente porque el cuerpo está exhausto, no porque estés perdiendo forma, y es reversible apenas dejes que recupere.

Tu respuesta

Iniciar sesiónpara responder.