¿Qué verduras te gustaría meter, las que ya tenés en casa o estás abierta a probar otras? La cosa con el miso es súper fácil en realidad, nada de quemarse: hervís agua con las verduras que quieras (zanahoria, brócoli, champiñones, lo que sea), y justo antes de servir disolvés una cucharada de pasta de miso en un poco de caldo caliente en una taza aparte, sin que toque fuego directo, y después lo volcas en la olla. Eso sí, cuando ya lo mezclaste no lo vuelvas a hervir porque se arruina el sabor y los probióticos. Para llevar al tupper al día siguiente funciona perfecto, aunque algunos días puede quedar un poco más fuerte pero nada malo!