Cuando hago brownies en casa siempre me pasa lo mismo: o llego tarde y quedan como un ladrillo o me da miedo dejarlos más tiempo y salen a medio cocer. La clave está en no confiar 100% en el tiempo de horno, sino en clavar un palillo en el centro unos dos minutos antes de lo que dice la receta - si sale con algunas migas de chocolate pegadas (no completamente limpio), ahí está el punto. Otro detalle importante es sacar el brownie del horno mientras todavía se ve un poquito húmedo en la superficie, porque sigue cocinándose con el calor residual mientras se enfría, y eso te da ese interior fudgy y jugoso que buscas. Ah, y asegúrate de que tu chocolate sea de buena calidad y uses mantequilla en lugar de aceite si la receta lo permite - cambia bastante la textura final.